DE IDA Y VUELTA Por Atticuss Licona Este pobre Presidente está terminando su sexenio con la firme intención de pasar a la historia como “El malasuerte”. Y es que al pobrecito no hay jugada que le salga bien, si fuera …
DE IDA Y VUELTA
Por Atticuss Licona
Este pobre Presidente está terminando su sexenio con la firme intención de pasar a la historia como “El malasuerte”. Y es que al pobrecito no hay jugada que le salga bien, si fuera cocinero hasta el agua se le quemaría. Ahorita es cuando por fin tendría el pretexto perfecto para desmaquillarse un poco y salir medio achispado a dar un discurso triunfal por la muerte del Lazca y mírenlo, ahí anda tratando de convencer a sus secuaces gringos de que el muerto que tuvieron durante un par de horas sí era el Lazca. Tan a gusto que estaría el pobre en la cantina Cuchilleros o tomando un rico vinito en el Au Pied de Cochon de Santa Fe.
Pero en el pecado lleva la penitencia, a quién se le ocurre después de más de quinientos años de conquista no aprender de los errores del pasado. Moctezuma El doliente, ha tenido muchos detractores, pero en su defensa el penachudo hubiera podido alegar que cuando menos descuidado con sus cosas, sus mujeres y sus animalitos no era. El buen Mocte, en sus babilónicos jardines a donde salía por las tardes a bajar la panza (porque eso de comer en bufé a diario hágale como le haga, hace panza) tenía un zoológico cósmico completísimo, del cual, por más bestias que tuviera, no se le escapaba ni una. Tenía (según dice Alfonso Reyes), por poner un ejemplo, una zona completa para las aves de rapiña “en donde se hallaban desde los cernícalos y alcotanes hasta el águila real… también leones enjaulados, tigres, lobos, zorras, culebras y gatos que formaban un infierno de ruidos, y a cuyo cuidado se consagran trescientos hombres”… ¡Trescientos! ¡Un mundo de pelafustanes! Eso es ser precavido.
En ese entonces había respeto por las autoridades y los hombres simples ni siquiera veían al rostro a Moctezuma El apedreado, y cuando se dirigían a él lo hacían con reverencias triples de Señor, Gran Señor, Mi gran señor. Ahora en las noticias diarias cada vez que Calderón arrastra o zizea un poco las palabras no falta la señora de la fonda que exclama entre risillas “¡Ahí! Ahí se le nota que anda medio cuetón”, resguardándose con las manos los lustrosos dientes de risa chacotera. Desafortunadamente esas son las noticias que da a diario mi señor Presidente, porque un día sí y el otro también aparece en pantalla quién sabe si por el sol, por el calor o por qué efectos del maligno, con la nariz roja como reno de Santa.
Ahora ya cayó el Lazca, y como dije, en lugar de andar de rumba con baile y mariachi, tiene que andarle explicando a los gringos la diferencia de doce centímetros entre el Lazca del FBI y el Lazca tenosha. Mire señor Obama, en defensa de nuestras autoridades, yo creo que ustedes deberían entender que en esta tierra que vio nacer a ese mítico héroe del Chapulín Colorado, se han rescatado algunas artes de magia y brujería chapucera y que si el Lazca que en México mataron los marines es chaparrito y de sólo 1.60 metros de altura es porque seguramente era poseedor de la envidiada fórmula de las pastillas de chiquitolina, las cuales seguro no se pudo tragar completas y por eso no pudo escapar… ¿o cómo piensa Usted señor Obama que el Lazca había estado inlocalizable durante tantos años? No señor, no es que la inteligencia mexicana esté de capa caída, es que las fuerzas del mal también le invierten en Pfizer.
Pero volvamos a que Calderón debió saber que si atrapan o dan de baja a un mafioso, a éste hay que cuidarlo. Moctezuma El obsequioso lo hacía desde hace quinientos años, y ahora no debieron dejar el cuerpo a la buena de Dios en una funeraria rascuacha, debieron ponerle un destacamento de la Marina, todos los gordos policías municipales y reclutar a dos o tres legiones de guerreros romanos para que no se llevaran el cadáver. Pero en fin, lo perdido, perdido está, ya a estas alturas ni llorar es bueno. Cayó uno pero seguramente saldrán otros porque la cabeza de la hidra se conforma de miles de pequeñas cabezas que salen cuando se corta una. Es cierto que llevan detenidos o abatidos a más de la mitad de los criminales más buscados, pero así como esas cifras parecieran positivas también ya va siendo hora que informen a la población cuántos cabecillas más han surgido, y que si antes eran cerca de 35 los más buscados, nos den la cifra de cuántos son ahora los líderes que sustituyeron a los abatidos.
Esto, señoras y señores, como en el beisbol, desafortunadamente no se acaba hasta que se acaba.
Cualquier comentario de esta columna que se encoge, favor de enviarlo a atticusslicona@gmail.com y puede seguirme en twitter en @atticuss1910
Comparte la noticia