Historia que se repite en cada ranchería, municipio o entidad. Como en el caso de la comunidad indígena de Santa Rita Laurel, del municipio de Acayucan, hay clínica de salud sin médico y este acude cada mes a dar consulta …
Historia que se repite en cada ranchería, municipio o entidad. Como en el caso de la comunidad indígena de Santa Rita Laurel, del municipio de Acayucan, hay clínica de salud sin médico y este acude cada mes a dar consulta pidiendo a cada beneficiaria de Oportunidades cinco pesos “para la gasolina”; en otros lados la “supervisora” de Oportunidades exige para: la tarjeta, para la placa de reconocimiento del agente o presidente municipal, para apoyar al candidato, para los refrescos, entre otros. Y si no le entran no se acaban el acoso sobre su desempeño en el acatamiento de los líneamientos o bien les quitan con la mano en la cintura varios bimestres del apoyo económico, simplemente diciendo que no llegó. ¿Quien vigila este negocito con los pobres?
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