Domingo, 19 de Mayo de 2013 |

El sustituto del malasombra

DE IDA Y VUELTA Los perros se le han de haber soltado al Gobernador Duarte porque tuvo que aceptar que todo aquél que quisiera y se sintiera con los méritos suficientes, entrara a la contienda para ocupar la titularidad del …

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DE IDA Y VUELTA

Los perros se le han de haber soltado al Gobernador Duarte porque tuvo que aceptar que todo aquél que quisiera y se sintiera con los méritos suficientes, entrara a la contienda para ocupar la titularidad del ORFIS, puesto que ocupó sombriamente el malasombra Mauricio Audirac durante muchos, muchísimos más años de los que hubiéramos querido la mayoría de los veracruzanos. De mis encuentros con el malasombra no me quedó nada positivo. He conocido a políticos y funcionarios con los que llego con demasiado recelo pero que después de dos o tres horas de charla o me engatusan bonito o me hipnotizan, pero algo hacen porque no son pocos a los que acabo creyéndoles que la aureola es de a de veras -soy muy crédulo, mea culpa-.

Audirac no. Él ni siquiera se molestó en explicarme lo que medio hacían en el Órgano de Fiscalización, es más, cuando lo conocí su primera frase me la soltó como a tres metros de distancia mientras yo acortaba la distancia en la suntuosa y pulcra sala de juntas del ORFIS. Cual vil verdulero me espetó una frase del expresidente que quiso, no pudo y se pudrió, José López Portillo (sin reconocer el crédito de la frase dándoselas de muy filósofo). Para su mala suerte yo sí me la sabía, y también sabía quién la había dicho, y también sabía lo que significaba, y todo eso se lo hice saber. De ahí en adelante no hubo sonrisa amable que pudiera hacerme cambiar de idea acerca de la impresión que me había causado, y eso que el malasombra es o era amigo de un familiar que me acompañó a la entrevista, aún no sé si con el ánimo de suavizar la plática.

De ese instituto conozco a varias personas. Tengo en él a varios amigos, algunos incluso desde mi primera juventud -ya voy como en la cuarta- y otros viejos compañeros de jugadas de carambola nocturnas malsanas causantes de mis episodios de tos epócsica (según mi madre). A ellos los conocí en otras circunstancias y finalmente fueron a conjuntarse en el ORFIS, pero si allí fueron la mitad de buenos, honrados y valientes como lo fueron en su amistad, seguramente hicieron un excelente papel en el instituto y valdría la pena que el nuevo titular los considerara… el que llegue sabrá quiénes son, eso se nota (y si no, que me pregunte).

Lástima que el malasombra no se haya rodeado de pura gente capaz y proba, pues incluso tenía como uno de sus segundos al livianito monedita de oro de Teocelo, mi amigazo Antonio Gómez Anell, a quien le metieron muchos goles en la pasada elección pues las camisas bordadas de Peña Nieto su ayudante las vendió a 170 pesos cada una cuando que él no las fijó en ese precio… aplicó la ley de la oferta y la demanda, y como estaban tan cotizados los utilitarios ese joven bienquerido en justa sincronía con la microeconomía local le hizo como al huevo, les fue subiendo el precio a las camisas y los utilitarios vendiendo caro su amor.

La papa caliente que tuvo el Gobernador en sus manos le quemaba tanto que mejor la aventó al Congreso con la consigna de que “la línea es que no hay línea” -sí chucha-, y la labor salomónica se la dejó a los diputados de la cinta “Los Ángeles de Américo”. Me imagino que si realmente no hubo línea para escoger la terna, la Comisión Permanente de Vigilancia debió padecer pues si los 26 finalistas cumplían con los requisitos que establecía la convocatoria, entonces la decisión debió inclinarse por las propuestas y los planes de trabajo… habrá que ver si esto se cumple porque con tantas propuestas sobre la mesa seguramente el ORFIS se transformará dramáticamente.

Veremos en qué termina esta telenovela que tendrá su desenlace en el Congreso cuando todos los diputados decidan a quién de la terna escogerán. Ojalá la decisión no la vayan a querer tomar y transmitir en horario estelar el domingo por la noche como los grandes finales de las novelas, porque yo los domingos por la noche veo La familia peluche y después le sigo con La Voz México. Pendientes estaremos.

Cualquier comentario de esta columna hipnotizada, favor de enviarlo a atticusslicona@gmail.com y puede seguirme en twitter en @atticuss1910

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