El hoy y el ayer son las piedras con que construimos (Henry Longfellow) La democracia no se construye con obsesiones; al contrario, se construye con tolerancia, aceptación de la pluralidad, diálogo, consenso y, sobre todo, respeto a las instituciones que …
El hoy y el ayer son las piedras con que construimos (Henry Longfellow)
La democracia no se construye con obsesiones; al contrario, se construye con tolerancia, aceptación de la pluralidad, diálogo, consenso y, sobre todo, respeto a las instituciones que coadyuvan a su consolidación. Atender a sus principios en lugar de los intereses propios es contribuir a la estabilidad; admitir la decisión de las mayorías en las urnas es aceptar las reglas de la democracia.
El proceso poselectoral demanda apego irrestricto a la legalidad por parte de todos los actores para que una vez concluido, la serenidad permee y entonces estemos en condiciones de emprender las reformas urgentes que los ciudadanos han apoyado con su voto en la elección.
Los ciudadanos quieren concordia en la vida del país. En una democracia es natural que una parte del electorado no se sienta a gusto con el ganador de una elección porque no votó por él, sin embargo, la consecuencia del voto emitido y contado es reconocer y aceptar que la elección es decisión de toda la sociedad y no sólo de un sector de ella. El momento que vivimos es clave para que cada fuerza política muestre su compromiso con la democracia y actúe de acuerdo con ella de esta forma será más fácil llevar a cabo un proyecto de nación sólido. Hay que aprender a reconocer las propuestas benéficas para el país sin que exista pugna y parálisis por diferencias entre personalidades. No hay duda de que la agenda de Enrique Peña Nieto contiene un proyecto viable para México, que requiere trabajo en conjunto.
La ciudadanía juega un papel principal en la consecución del desarrollo. Los que no simpatizan con Enrique Peña Nieto seguramente tienen algo valioso que aportar y es importante que lo hagan, pero es también fundamental que no cuestionen su legitimidad sin argumentos, datos duros, fuentes fidedignas. Lograremos avanzar cuando exista conciliación y voluntad de todas las fuerzas políticas para hacerlo.
En la perspectiva del arranque del nuevo gobierno, no hay que perder de vista la propuesta de Enrique Peña Nieto para crear una Comisión Ciudadana que supervise la contratación de publicidad entre los gobiernos y los medios de comunicación, con el propósito de darle transparencia a dichos convenios.
Para nadie es un misterio que la mayor parte de la publicidad oficial se canaliza a la televisión y la radio, por lo que la llamada telebancada será un factor de presión si no les parece el esquema de supervisión y equidad. ¿Quién encabezará esta comisión? Aún es un misterio.
Otra iniciativa, la de crear una Comisión Nacional Anticorrupción, implicará meterle el escáner y alumbrar los rincones oscuros de la Secretaría de la Función Pública ¿será?
El caso de los generales procesados por el sospechosismo de las autoridades federales, no es muy claro y huele mal.
Lo malo es que siguen enlodando a una de las instituciones más nobles y leales del país, el Ejército.
La elección de los próximos coordinadores parlamentarios del PRI en la Cámara de Diputados y el Senado de la República “no generará” una confrontación entre priistas” que habrán de integrar la LXII Legislatura del Congreso de la Unión. En el Senado de la República se perfilan Cristina Díaz, secretaria general del PRI, así como Emilio Gamboa Patrón, actual líder de la CNOP. Por lo que toca a la Cámara de Diputados, el único prospecto visible es Manlio Fabio Beltrones Rivera.
Una de las promesas de campaña de Enrique Peña Nieto fue impulsar las muy famosas reformas estructurales. Ya como ganador ha vuelto a repetir la necesidad de llevarlas a cabo.
Si partimos del supuesto de que Enrique Peña Nieto cree honestamente en ellas, lo primero que se tiene que preguntar es si buscará impulsar las reformas energéticas fiscal, laboral y de seguridad social, al mismo tiempo o buscará ir una por una, la respuesta a esta pregunta dependerá enormemente de la actitud que tome el PAN, partido que en teoría también está a favor de las reformas. El PAN ganaría mucho políticamente actuando de una manera propositiva y preferirá ir de reforma en reforma pues así no agotará en un solo disparo todos los cartuchos políticos que la negociación de las reformas le puede dar.
Salvado, en mi opinión, el escollo del PAN, considero que el verdadero problema para las reformas estructurales viene de la oposición a ellas de grupos que se benefician con el statu quo y que de hecho han bloqueado las reformas por muchos años.
En la estrategia para enfrentar a los grupos que se oponen a las reformas también es necesaria una excelente campaña de comunicación hacia la sociedad.
Los políticos en muchas ocasiones no son congruentes entre su discurso de campaña y sus acciones de política pública cuando ya son gobierno. De manera personal considero que sí, suponemos que va por los grandes cambios. Y la pregunta es: ¿Hasta qué punto estará dispuesto a enfrentarse políticamente por ello?
La victoria tiene muchos padres, pero la derrota es huérfana.
Sólo hay una democracia, donde se lucha por la democracia (Paolo Flores d´ Arcais).
En otro tema, la confianza es uno de los elementos más importantes en todo gobierno, el diálogo implica confianza, en Veracruz, con Javier Duarte de Ochoa, al frente del Ejecutivo Estatal, actor principal garante y promotor de ese valor social supremo, logró que se aprobara por unanimidad del Congreso el naciente Código Electoral, propuesto por el Gobernador, lo que tiende a otorgar mayor y mejor legalización de la actividad política que responde a las necesidades actuales, con una nueva generación de disposiciones en la materia. Un compromiso más y se está cumpliendo a cabalidad.
Con firmeza y determinación el gobierno de Veracruz impulsa al respeto y confianza a las libertades ciudadanas, dando una respuesta concreta a la sociedad veracruzana. ¿Cómo es que se dice? Ah sí: ¡Enhorabuena!
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