El martes 11 de Septiembre 2012, mientras en EUA recordaban la masacre que tanto los agravió con la caída de las torres gemelas, en México varios actores generaron información que vertieron en orno a sendas cartas. El IFAI ordenó a la …
El martes 11 de Septiembre 2012, mientras en EUA recordaban la masacre que tanto los agravió con la caída de las torres gemelas, en México varios actores generaron información que vertieron en orno a sendas cartas. El IFAI ordenó a la Secretaria de Relaciones Exteriores a que revelara el contenido medular del texto con el que pidió a los vecinos del norte dejaran de estar “jeringando” a Ernesto Zedillo, donde se supo que el argumento fue porque juzgar a un expresidente sería meter sus narizotas en la soberana vida nacional. Luego salió a la luz pública la megacarta que da el banderazo del tradicional canibalismo sobre la figura presidencial que se presenta en el último año del sexenio y que con Felipe Calderón ya se había tardado. Javier Corral le dice unas cuantas abriendo la puerta a quienes tienen tanto que decirle. Por la tarde en Veracruz se arripentió de haberla compartido y rechazó haberla filrado. Por último, AMLO dicta la línea, corrijo, la carta en que le recuerda al morenaje quienes son, para donde van y que espera de ellos como pontífice, corrijo- como líder moral y próximo candidato presidencial de México. La carta de López Obrador habla sobre el proceso de elección de consejeros y dirigentes del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) donde les advirtió que deben cuidar mucho la elección de quiénes serán, en todos los niveles, dirigentes de nuestra organización. Que MORENA como movimiento o como partido político tiene, tiene el objetivo superior de transformar a México. Su labor consiste en ir creando las condiciones para lograr el triunfo de la justicia sobre el poder; y al caminar hacia ese ideal, debemos seguir concientizando, organizando y defendiendo al pueblo y a la nación.Para el cumplimiento de esta gran tarea es imprescindible contar con buenos dirigentes. Con mujeres y hombres sinceros, honestos, congruentes y trabajadores; dispuestos a luchar por causas más elevadas que sus propios intereses personales, por legítimos que sean. De esto dependerá, en mucho, que MORENA mantenga y fortalezca su autoridad moral y política. Recordemos que nuestra organización no se mueve por la ambición al dinero ni por la búsqueda del poder por el poder.Quienes formamos parte de MORENA, debemos guiarnos siempre pensando que venimos a este mundo a servir y no a que nos sirvan. Y que el poder solo tiene sentido y se convierte en virtud, cuando se pone al servicio de los demás. MORENA es un espacio abierto para aquellos que busquen ser felices, dedicando su existencia a procurar el bienestar y la felicidad de otros. Por eso les pido de manera especial y respetuosa que, al elegir a quienes nos representarán, lo hagamos con todo el cuidado que el caso amerita. No debe importar la clase social a la que pertenezcan nuestros dirigentes. Hay personas humildes con capacidad y de recto proceder, como también, no todo el que tiene es malvado. Tampoco debemos equivocarnos ante la simulación, la palabrería hueca o el engaño de quienes se autodefinen de avanzada y solo buscan mejoría económica o acomodo político, bajo la máxima de que se puede triunfar a toda costa sin escrúpulos morales de ninguna índole. Ser de izquierda, en nuestro tiempo y circunstancia, más allá de otras consideraciones, es actuar con honestidad y tener buen corazón. Y algo más: nada de caciquismo, amiguismo, influyentismo, nepotismo, sectarismo, clientelismo, ninguna de estas y otras lacras de la política actual. Amén- — corrijo– Les mando un fraternal saludo. Atte Andrés Manuel López Obrador
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