Pablo Hiriart en su Columna asegura que los pollitos se murieron. Claro, ni una organización civil ha salido a defenderlos. >>En la Expo Fraude realizada nada más ni nada menos que en el Zócalo de la ciudad de México, había …
Pablo Hiriart en su Columna asegura que los pollitos se murieron. Claro, ni una organización civil ha salido a defenderlos. >>En la Expo Fraude realizada nada más ni nada menos que en el Zócalo de la ciudad de México, había toda suerte de animales de granja. Entre todos ellos llamaba la atención una caja con pollos recién nacidos. Desaparecieron. Estaban junto al borrego, y había un letrero de cartón que decía: “paquetes de pollos donados por el gobierno”. Se supone, porque así lo aclararon los expositores, que eran un regalo del gobierno de Zacatecas a los electores para comprarles el voto. El borrego fue presentado por el notario, pero los pollitos no. ¿Qué pasó con ellos? La señora Beatriz Gutiérrez, esposa de López Obrador, puso en su cuenta de twitter el miércoles: “Fui a ver al cerdito, a los patos y al borrego y gozan de cabal salud, bien alimentados” en la casa de campaña de su marido. La señora Gutiérrez de López Obrador no preguntó por los pollos pero vio bien a los cerditos. Qué bueno. Esos cochis tienen muy poco de haber sido destetados, pero ya pueden sobrevivir por sí mismos aunque sea en una oficina. ¿Y los pollitos? Tenían pocos días de nacidos. No más de una semana. Y si no cuentan con el calor de la gallina o con el calor de la luz eléctrica, se mueren. Soy campesino y sé lo que digo<<.
Comparte la noticia