Ya soltaron al tigre a ver si pueden con él (Porfirio Díaz, París 1911) La creación de una instancia ciudadana y autónoma que permita inaugurar una nueva relación entre los medios de comunicación y el poder público puede llegar a …
Ya soltaron al tigre a ver si pueden con él (Porfirio Díaz, París 1911)
La creación de una instancia ciudadana y autónoma que permita inaugurar una nueva relación entre los medios de comunicación y el poder público puede llegar a ser tan vanguardista como se quiera.
Enrique Peña Nieto pidió a los senadores aprobar, antes del 1º de diciembre, tres iniciativas para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en todos los niveles de gobierno. La que tiene que ver con medios es una de ellas, y puede tener, dependiendo de su diseño, un impacto social y de gobernabilidad más importante de lo que a simple vista parece.
Los gobiernos panistas consideran que se podría gobernar saturando los medios electrónicos con spots. Es decir, creyeron que la televisión podía sustituir la política, y así vimos Fox y también a Calderón utilizar constantemente las pantallas de televisión, para tratar de convencer a los legisladores de tal o cual reforma de gobierno.
Valdría la pena hace una evaluación entre la enorme erogación de los 19 mil millones de pesos que hizo el gobierno para anunciase en medios, y el impacto real que tuvieron los miles de mensajes maquilados en la población. Hasta donde sabemos, la instancia ciudadana que se creará, a partir de una reforma constitucional, tendrá como prioridad transparentar, democratizar y hacer eficiente el gasto de gobierno en medios de comunicación. Sin embargo, hay un elemento fundamental que tiene que ver con la eficacia: los contenidos.
Hace falta hacer un alto en el camino para reflexionar, cuando menos en dos sentidos: primero, ¿para qué quiere o necesita un gobierno pagar espacios en medios?
La influencia y penetración de los medios electrónicos puede, si así se quiere, fungir como una poderosa arma para provocar una revolución en la calidad de vida de la población.
Segundo: la verdadera democratización de los medios de comunicación tendría que ser entendida no sólo en función de la existencia o no de monopolios, sino de la calidad de los contenidos.
Durante la plenaria de los senadores del PRI en Chihuahua, Videgaray dijo que “si una reforma no beneficia a la gente, mejor ni hagamos reformas”. Lo que trasladado al ámbito de la comunicación significa que la nueva relación entre los medios y el poder público debe tener como eje central la construcción de una sociedad superada.
Cuando días antes de la elección presidencial del 1 de julio el candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, nombró como su asesor de seguridad al general colombiano Oscar Naranjo, despertó inquietantes en México y dio la señal de confianza hacia los círculos de inteligencia y de poder en Estados Unidos.
Al respecto, la revista Newsweek, que ya perfilaba a Peña como el ganador de la elección presidencial en México, interpretó dicho nombramiento como la garantía de que la “guerra contra las drogas”, continuará, aunque en táctica y estrategia pudiera registrar algunos cambios.
Se trata de un “mensaje tranquilizador para Washington D.C.
En la óptica de los círculos de poder en Estados Unidos hay plena aprobación al Presidente Calderón, quien desde el primer día de su mandato envió al Ejército a las calles.
Un dato relevante en torno al ahora asesor externo de Peña Nieto es que de acuerdo con Wikipedia, Naranjo es un miembro de la International Drug Enforcement Association, filial de la administración antidrogas de Estados Unidos (la DEA)
Aunque el equipo de peña Nieto ha dejado claro que el general colombiano, no es un asesor externo en materia de seguridad, persisten en las fuerzas armadas dudas acerca de la influencia y el manejo de información que pueda tener un extranjero claramente vinculado a Estados Unidos.
La designación del secretario de la Defensa es un proceso harto complejo. Hay al menos cuatro aspirantes al cargo, pero todo apunta a que el general Augusto Moisés García Ochoa, actual director de Administración de la Secretaría de la Defensa, estaría en la primera fila. Hay que decirlo. Con toda la rigidez y seriedad de las fuerzas castrenses, también hay mucha grilla. ¿O no? ¡Nombres, nombres!, diría el apreciado Monsiváis.
El gobierno del presidente Felipe Calderón termina con más notas reprobatorias que aprobatorias.
Las calificaciones negativas las tuvo en las materias de empleo, crecimiento económico, manufacturero e industrial, en apoyos a las pequeñas empresas, política industrial, competitividad y seguridad.
Otro de los saldos negativos es la insuficiente creación de empleos y la precarización de los mismos.
La materia que pasó, y con “excelencia”, fue macroeconomía, porque fue muy escrupuloso en el manejo de finanzas públicas, inflación, tasas de interés, tipo de cambio, y reservas internacionales.
Pan mostró no estar listo para gobernar este país: Enrique Krauze.
Ni Fox, ni Calderón estuvieron a la altura de la historia: Lorenzo Meyer.
Los 60 mil muertos pasarán, en el juicio de las circunstancias: Álvaro Matute.
Para la historiadora Josefina Zoraida Vázquez, al presidente Calderón simplemente “le tocó mala suerte”.
A prácticamente dos años al frente del gobierno de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa sigue cumpliendo sus compromisos y trabajando incansablemente. Prueba de ello fue la colocación de la primera piedra de que será la Unidad Militar en el municipio de Tempoal, la obra con una inversión de 266 mdp. Convierte a Veracruz en el único estado que contará con cinco batallones, por lo que la Comandancia de la XIX Zona Militar con sede en Tuxpan, se convertirá en la zona de mayor cobertura. En seguridad de los veracruzanos no escatimamos recursos y esfuerzos: porque al lado del Ejército, niños esfuerzos y damos la batalla con valor, para heredarles a nuestros hijos un lugar más seguro y libre donde puedan alcanzar sus sueños” Javier Duarte. Signa acompañado, de la secretaria federal de Trabajo y Previsión Social, Rosalinda Vélez Juárez, el Convenio de la Colaboración para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil en la Agroindustria del Estado de Veracruz.
Es un acto de justicia que coloca a la entidad veracruzana como pionera en América Latina en el compromiso de erradicar el trabajo infantil.
No cabe duda que en la actual administración se vela por los intereses de los veracruzanos, y así lo demuestra el gobernador ¡Enhorabuena!
Duarte de Ochoa sigue haciendo política de la buena.
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